Esto es algo que escribí en Diciembre del 2008, después del cumpleaños de Moira. Y lo escribí pensando en publicarlo alguna vez, jajaja creo que ya lo logré. Espero que les guste y que se den cuenta de como va cambiando todo a nuestro alrededor.
Me acabo de dar cuenta de lo difícil que esto es para nuestros familiares y amigos.
Algo muy extraño me sucedió la semana pasada. Era el 4to cumpleaños de mi hija e invité a mis hermanas y a mis papás a la casa. Llevó una dieta cruda vegana (crudívora vegana) desde hace 8 meses y seguramente lo seguiré de por vida, pero me acabo de dar cuenta de lo difícil que es para los demás el aceptar nuestra forma de alimentarnos.
También decidimos ser crudiveganos y hacer escuela en casa con nuestra hija. Compramos nuestra comida por caja y nuestra cocina siempre está llena de fruta y verdura. Hasta hemos comenzado a crecer nuestras propias plantas dentro de la casa. Tenemos plantas con hidroponia (plantas en un medio que no es tierra y agua) y plantas con tierra. Creemos que si nuestra comida esta contenta, nosotros también lo estaremos. Les hablamos y les decimos ”estas plantas son hermosas, fuertes, llenas de vida y energía, sanas, deliciosas y llenas de nutrientes”. Tenemos lechugas romanas, apio, espinacas, berros, betabeles, rábanos, acelgas, jitomates, perejil, cilantro, hierbas de olor y nos encanta cuidar lo que nos hace sentir bien.
Yo siento que mi dieta y estilo de vida son simplemente perfectas y parece ser la manera natural de hacer las cosas, pero no había visto lo difícil que es para los demás el aceptar nuestro estilo de vida. Al parecer, el cambio en mi nivel de energía y la manera en la que se frenó mi vida para ser feliz comiendo todos los mangos que mi cuerpo necesite sin sentirme llena, pero nunca jamás volverme a sentir reprimida (porque comer me hacía engordar y fue apenas con esta alimentación que mi cuerpo está liberando toxinas y eliminando lo que no necesita sin esfuerzo y sintiéndome de maravilla). Todo esto no lo cambiaría por nada. Mi vida se ha vuelto completa, me siento en armonía conmigo misma, con mi cuerpo, con mi mente y con mi espíritu. No necesito nada más para sentirme libre, feliz y en control de mi vida. Mi salud es mía de nuevo y no de las cosas que le hice a mi cuerpo pensando que lo que los demás hacen es lo normal y natural. Normal y natural es todo aquello que haces y que te hace sentir bien. Tomar un vaso de jugo de naranja en el jardín con el sol calentando mi cuerpo es lo más reconfortante que he sentido en estos últimos meses. Es como cuando necesitaba un abrazo, ahora puedo sentir todo el amor que el universo tiene para mí en cada cosa que hago.
Yo pensé que lo que se sentía natural para mí, se debería sentir natural para los demás, pero después de 8 meses me doy cuenta de lo complejo que este cambio para nuestra familia y amigos. Todo esto me hace reflexionar en todas aquellas ocasiones en las que yo he rechazado a las personas por el simple hecho de hacer cosas diferentes o reaccionar de diferente manera a lo que estamos acostumbrados o lo que aprendimos que era correcto. Ahora que tengo una niña en casa, nos tomamos el tiempo de aprender que es lo que queremos y lo que nos hace felices. Si lo que estamos haciendo nos hace feliz, lo seguimos haciendo, pero si no nos hace sentir bien lo cambiamos. Tenemos que ser pacientes con los demás a la hora de entender lo que estamos haciendo. Vivir de esta manera nos abre los ojos y el corazón de una manera muy sutil y esto conlleva responsabilidad y empatía hacia los demás. Nuestro cambio en el nivel de conciencia nos da mucho que trabajar en nosotros mismos y esto me hace sentir muy valiosa de lo que he aprendido en estos años. Se que todo lo que hay a mi alrededor me ayudó a estar en donde estoy ahora y que mi estilo de vida es simplemente una pieza más del rompecabezas. No necesitamos que nos guste lo que los demás hacen, simplemente necesitamos aceptarlos al igual que nosotros queremos sentirnos aceptados.
Esta es una foto de mis lechugas orejonas en la casa.
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Deseándoles armonía con el universo y felicidad en todo lo que hagan,
Alejandra Hernando, Crudivegana en la Ciudad de México.
© 2010 Alejandra Hernando Si quieres usar este artículo en tu blog o página de internet, lo puedes hacer siempre y cuando pongas al final que: La experiencia de tener una hija con múltiples alergias alimentarias llevó a Alejandra Hernando y a su familia a descubrir el maravilloso mundo de la comida cruda o comida con vida. Ya no sólo es una dieta para ella, sino todo un estilo de vida diferente. Ha tomado cursos en línea y ha estado trabajando en el movimiento crudivegano por más de 3 años y 1 año a través de la página web http://ComeFrutasyVerduras.com.mx dónde miles de personas leen sus artículos cada semana y te podrás registrar en el sitio para descargar tu recetario de Licuados Verdes totalmente gratis y recibir el boletín semanal con tips, recetas y artículos de como aumentar el consumo de frutas y verduras crudas en tu dieta diaria para sentirte mejor.








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