Hola, mi nombre es Alejandra Hernando, vivo en la Gran Ciudad de México y soy “Crudivegana” (Como alimentos crudos). Hace cuatro años, yo no sabía nada acerca de la comida cruda, pero mi hija sabía más. Nació con alergias a alimentos, pero nadie nos creía ya que los doctores decían que no se pueden tener alergias a algo que nunca has comido. Ella fue amamantada desde el primer día, pero cuando tenía un mes de nacida sabíamos que algo no andaba bien.
No dormía bien, tenía muchos cólicos y además tenía lo que los médicos le llaman “reflujo”. Entre en contacto con La Liga de la Leche en México y me dijeron que mi hija podría tener una intolerancia (alergia) a la proteína de la leche de la vaca. Les comenté que no tomaba leche de vaca que ella estaba amamantada y me dijeron que si yo consumía lácteos a ella le podían estar afectando. Así comenzó el camino hacia la comida cruda a pesar de que en ese momento yo ni me lo imaginaba.
Eliminé de mi dieta todos los lácteos para saber si esto es lo que le estaba afectando, y ¿que creen? Ella comenzó a dormir mejor y hasta el vómito se le quitó. No podíamos creerlo, pero en 2 semanas ella era otro bebé, pero todavía parecía que algo le caía un poco mal en el estomago así que mi Líder de la Liga de la Leche me recomendó llevar un diario de mi alimentación en donde anotar la hora y lo que comía. Anotaba todo, así fuera una galleta. Descubrí que lo que comía tardaba 6 horas en aparecer en mi leche, y también que tenía una bebita muy sensible. La primera reacción ocurría a las 6 horas, pero a las 8 horas la reacción empeoraba.
Ella tiene alergias a la proteína de la leche de la vaca, azúcar, soya, huevo, carne, pescado, pollo, trigo (intolerancia al gluten), colorantes (amarillo 5 y color caramelo eran los peores), aditivos (el glutamato monosódico nos dio muchos problemas ya que casi todo lo contiene), antes de que cumpliera los 3 no podía consumir ningún cítrico, nueces y almendras ( pero podía consumir semillas de girasol y ajonjolí cuando tenía como 2 años), no pudo tomar miel de abeja hasta después de los 3 años y las peras cocidas le causaban problemas porque el doctor decidió que por las alergias ella necesitaría consumir todo bien cocido así que se las dimos cocidas y resulto un problema mayor.
Nuestra hija no podía comer muchas cosas por sus alergias y con algunas de ellas entra en choque anafiláctico (se le cierra la garganta y no puede respirar). Por esta razón decidimos que no íbamos a tener esos alimentos en casa, por lo que terminamos comiendo más saludable. Todo lo que una mamá consume se pasa a través de la leche, por lo que yo tenía que tener mucho cuidado para no enfermarla. Esto me puso a pensar en todas las cosas que les dan a las vacas, por ejemplo las hormonas, que nosotros consumimos en un vaso de leche.
Ella comenzó con sólidos hasta los 9 meses así que nos llevó bastante tiempo el que ella obtuviera la mayoría de los nutrientes de los alimentos más que de mi leche. En México se acostumbra el destete entre los 6 y los 9 meses máximo, así que me sentía un poco rara con una niña de 2 años tomando leche casi cada 2 horas. Ella esta muy alta y sana, casi no se enferma, solo si come algo que le hace daño, pero nadie cree que es una niña que no toma leche de vaca ni come carne. Tengo que comprar frutas y verduras orgánicas o remojarlas en una solución de sulfato de magnesio y agua para eliminar fertilizantes y pesticidas. (1 cucharadita de sulfato de magnesio por cada litro de agua; dejar remojando 1 hora, después enjuagar y listo para comer). Esto le cambia el sabor y además duran más frescas.
¡Inténtalo!
Fui a un viaje a Texas cuando la niña tenía 15 meses y encontré libros de cocina sin alergénicos. Esto me ayudó a cocinar sin leche, trigo, soya y huevo. Esto me ayudó a mí porque la que estaba pasando una transición difícil era yo. Aquí fue donde comenzó la transición hacia la comida cruda. Yo era vegetariana, pero consumía lácteos y huevos. Sí consumíamos arroz, tortillas y totopos y papas fritas.Cuando vimos la manera de comer de nuestra hija comprendimos que lo que ella no podía comer era justo lo que nosotros no deberíamos comer así que mi esposo y yo nos comprometimos a tener mucho mas cuidado en lo que consumíamos.
Mi grupo de La Liga de la Leche me ayudó muchísimo. Había veces que me sentía tan frustrada y desesperada y no sabía porque. Ahora ya se que lo que tenia era una horrible adicción a los lácteos y al trigo y lo difícil que era no caer, pero el grupo me ayudo a seguir amamantando a mi bebe y a no comer cosas que la enfermaban. Mas tarde me di cuenta que al hacer esto estaba también sanándome a mi misma. Mi hija disfrutaba comer chícharos germinados y brócoli mientras preparaba la sopa antes de echarlos a la olla, le gustaba todo lo que picaba mientras preparaba la comida, por lo que cuando ya estaba lista la sopa ella no tenia hambre. Yo la dejaba por aquel dicho de “dejar de comer por haber comido” solo que no me percate de que estaba comiendo crudo hasta que un día me pregunto mi mama si la niña se iba a sentar a comer a la mesa y yo le conteste “No, ya comió mientras preparaba la comida.” Ahí fue donde comencé a buscar información en Internet y encontré varias recetas.
Encontré el sitio “Gone Raw” (goneraw ) y ahí alguien mencionó un libro electrónico de un embarazo crudivegano en el sitio “The Garden Diet” (thegardendiet). Contacté a Jinjee para que me diera una idea de lo que podría comer mi hija y ella me dió una pauta para comenzar y además me dió una lista de los libros que me podrían servir. Muy poco tiempo después, lo único en lo que podía yo pensar era en esas familia que estaban haciendo cosas extraordinarias con sus vidas y sus hijos y yo quería ser así. Ese día me dije a mi misma que sin importar cuanto tiempo me llevara, yo comería crudo. Era algo que tenía que experimentar por mi misma y lo hice. Ahora yo tengo una familia crudivegana.
Mi esposo, mi hija y yo ahora damos vivo testimonio de lo que es este estilo de vida diferente. Este estilo de vida nos ha cambiado a todos y es tiempo de tocar las vidas de otros de la manera en la que yo lo fui. Es mi turno de dar a los demás lo que me dieron a mí y eso es precisamente lo que hago en este momento. Mi hija tiene 4 años y esta creciendo con gran éxito con una dieta crudivegana. Mi esposo ha disminuido su necesidad de utilizar el inhalador para su asma y yo me he olvidado de las migrañas, caspa, acidez estomacal, cansancio, síndrome premenstrual, obesidad y dolor en las rodillas por la cual tuve una operación y me dijeron que no iba yo poder volver a subir o bajar escaleras, pero puedo hasta saltar la cuerda. Me siento con más energía, tengo ganas de hacer ejercicio, me siento más feliz y más sana. Yo creía que mi vida estaba bien, ahora se que mi vida es GENIAL.
Le doy gracias a Dios por la mejor experiencia que me pudo ofrecer y me encantaría que todo el mundo tuviera la oportunidad de vivirlo por un día y experimentar la diferencia. Sentir Su amor en todo lo que nos rodea.
Contáctanos si te gustaría saber como introducir una gran variedad de comida cruda en tu vida diaria. No necesitas comer comida cruda únicamente, puedes mejorar tu salud y bienestar con tan solo aumentar frutas y verduras crudas en tu dieta actual.
|








Please wait...
